Galería de imágenes. La Vera Cruz, Procesión Penitencial y la luna gibosa
A partir de las ocho de la tarde, los que nos dedicamos al periodismo o al reporterismo de cualquier tipo, vivimos en el interior de la catedral, un año más, la magia, devoción y fervor de una procesión penitencial que a nadie deja indiferente porque, si la caridd es el fuego, la devoción y el fervor es la llama aunque los velones, los cirios, fueran encendidos unos quince minutos antes de que se abriesen las puertas.
En el exterior, en la Plaza, al frío y al aire que buscaba callejas por las que huir, mucha gente y, entre ellas, personas que se santiguaban al paso del Santísimo Cristo de la vera Cruz.












