La céntrica calle Fermín Caballero de Cuenca cuenta con un nuevo establecimiento comercial gracias a la expansión de Carpintería La Sabina, un negocio con raíces familiares que acaba de abrir sus puertas en el número 20, junto a la estación de autobuses. Al frente de esta nueva etapa se encuentra David Moya, un emprendedor conquense de 31 años que ha tomado el testigo de la empresa fundada en 1979 por Jesús Moya. Esta reciente apertura ha contado con la intervención del programa Invierte en Cuenca de CEOE CEPYME, cuyo técnico Julián Sorando ya ha visitado el local para ofrecer apoyo estratégico y poner a disposición del joven empresario los servicios técnicos y el asesoramiento sobre ayudas públicas.
El nuevo espacio de la capital no solo mantiene la esencia de cercanía y la atención en el servicio postventa que caracterizó a su fundador, sino que da un salto hacia la modernización de la mano de su actual gerente. En estas instalaciones, la empresa se especializa en ventanas de perfil europeo y puertas, operando además con la franquicia Worldparquet. Esta alianza les permite dar servicio a toda Castilla-La Mancha y el norte de España, destacando en el mercado de suelos de vinilo y placas SPC, un avance impulsado por la reciente renovación de maquinaria y la mejora en la precisión de los procesos productivos.
El reto del relevo generacional en el comercio conquense
El acompañamiento a este tipo de iniciativas refleja una tendencia constante en la estrategia empresarial de la provincia. Tal y como se ha venido documentando en el archivo de Liberal de Castilla durante el último año, el proyecto Invierte en Cuenca —patrocinado por la Diputación Provincial y apoyado por Globalcaja y Auracar— ha intensificado sus esfuerzos para fortalecer los negocios de proximidad y garantizar su continuidad. La estrategia pasa por tutorizar a jóvenes autónomos que deciden no solo mantener vivo el legado familiar tras décadas de trayectoria, sino apostar por la expansión física en vías principales de la ciudad.
Esta evolución aporta un valor añadido al ecosistema comercial de Cuenca, demostrando que la integración de nuevos procesos productivos y la ampliación de líneas de negocio son fundamentales para crecer. El respaldo de la Confederación de Empresarios desde los primeros pasos de estas transiciones resulta clave para consolidar el tejido productivo local y asegurar que las empresas históricas sigan siendo motores económicos en sus respectivos barrios.
