Las empresas de la provincia de Cuenca han arrancado el año 2026 con una drástica reducción en sus ventas internacionales debido a la inestabilidad de los mercados globales y la inflación. Según los datos facilitados por el Departamento Económico de CEOE CEPYME Cuenca y el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, las exportaciones conquenses han sufrido una caída del −34,4% durante los meses de enero y febrero en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este retroceso, que encadena ya ocho meses consecutivos en negativo, está limitando gravemente la expansión exterior del tejido empresarial local.
El principal factor que explica esta contracción radica en los conflictos internacionales vigentes, los cuales impiden mantener unas relaciones comerciales normalizadas. A esta situación geopolítica se suma el incremento de los costes energéticos derivados de la inflación, un problema estructural que impacta directamente en el precio final de los alimentos y bebidas conquenses, mermando su competitividad fuera de nuestras fronteras.

Para comprender el alcance de este impacto económico en el inicio de 2026, las cifras oficiales desglosan el retroceso en varios frentes clave para la provincia:
Las empresas de Cuenca exportaron bienes por un total de 104,6 millones de euros, lo que supone 54,8 millones menos que en los mismos meses de 2025.
El sector de alimentos y bebidas, motor indiscutible con el 75,1% del total de operaciones, registró ventas por 78,6 millones de euros y una bajada del −30,7%.
Los bienes de equipo se situaron como el segundo sector en volumen de negocio, alcanzando los 12,9 millones de euros exportados.
Las compras al extranjero también se resintieron en la provincia con un retroceso del −8,4%, situando las importaciones en 56,2 millones de euros.
El saldo comercial general sigue siendo positivo (48,4 millones), pero representa un hundimiento del −50,6% respecto a la balanza del año pasado.
Evolución del comercio exterior en Cuenca
El archivo histórico de liberaldecastilla.com refleja que esta caída no es un bache aislado, sino la consolidación de una tendencia muy preocupante que comenzó a gestarse a mediados del año pasado. Durante la segunda mitad de 2025, el tejido empresarial de Cuenca ya advertía sobre la ralentización de los envíos internacionales, marcando el inicio de estos ocho meses ininterrumpidos de balance negativo que lastran la economía provincial.
Las noticias publicadas durante el último año documentan cómo el sector agroalimentario local lleva meses asumiendo el impacto directo del encarecimiento energético en sus cadenas de producción. Lo que en el tercer trimestre de 2025 se reportaba como una pérdida inicial de competitividad en los mercados europeos frente a otros competidores, se ha transformado a principios de 2026 en una contracción sostenida que recorta un tercio del volumen de negocio. Esta trayectoria confirma los peores temores del empresariado conquense: la prolongación en el tiempo de la crisis internacional está ahogando de forma paulatina la principal vía de rentabilidad para los productos de nuestro campo.
