Castilla-La Mancha ha marcado un hito sin precedentes en su mercado laboral este mes de abril al superar, por primera vez en su historia, la barrera de los 800.000 afiliados a la Seguridad Social. Según los datos analizados este martes en Toledo por la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, la comunidad se sitúa como la tercera autonomía de toda España donde más ha bajado el paro en el último año, impulsada por la solidez de la hostelería, el comercio y la construcción.

Caída del desempleo en todas las provincias
El número total de desempleados en la región ha bajado hasta las 117.137 personas, lo que supone el mejor registro para un mes de abril de los últimos 18 años. El paro ha descendido en 2.375 personas en el último mes (-2%) y acumula una caída interanual de 10.140 desempleados (-8%).
Este descenso ha sido completamente transversal, beneficiando tanto a hombres (1.105 menos) como a mujeres (1.270 menos), reduciendo el paro en todos los sectores económicos y en todos los tramos de edad, con especial intensidad entre los menores de 25 años. A nivel territorial, las cinco provincias castellanomanchegas cierran el año con balances positivos:
Toledo: 3.766 parados menos (-7,85%)
Ciudad Real: 2.987 parados menos (-8,86%)
Albacete: 2.273 parados menos (-9,79%)
Guadalajara: 771 parados menos (-5,91%)
Cuenca: 343 parados menos (-3,67%)
Récord de ocupación y empuje del trabajo autónomo
La creación de empleo ha llevado a la región a contabilizar exactamente 804.338 personas afiliadas a la Seguridad Social. Durante el mes de abril, 3.456 personas se incorporaron al mercado laboral, elevando a 21.400 el número de nuevos trabajadores en el último año. Este volumen de contratación convierte a Castilla-La Mancha en la quinta comunidad autónoma que más empleo genera a nivel nacional.
El trabajo por cuenta propia también acompaña esta tendencia de crecimiento. La región suma ya 150.886 trabajadores autónomos, tras registrar 418 nuevas altas en el último mes y un incremento de 1.959 emprendedores en los últimos doce meses.
Evolución estructural del mercado de trabajo
Revisando la hemeroteca de liberaldecastilla.com a lo largo del último año, los informes mensuales de afiliación ya venían dibujando una pauta de resistencia en el tejido productivo regional. Frente a la tradicional dependencia de las campañas agrícolas o las contrataciones temporales estivales, las noticias recientes apuntaban a una progresiva estabilización del empleo en los sectores servicios e industrial en las cinco provincias.
La consecución de estos 800.000 afiliados no es un pico coyuntural, sino la cristalización de una inercia a largo plazo. De hecho, los datos actuales reafirman la evolución estructural del mercado laboral castellanomanchego que el diario ha documentado durante la última década: desde 2015, el paro se ha reducido casi a la mitad (un 45,57% menos, lo que equivale a 98.088 desempleados menos) y el volumen de afiliados ha crecido un 25,75%, transformando un escenario de inestabilidad en uno de los mercados de trabajo más robustos del país.