La Policía Local de Cuenca intervino la pasada noche para poner a salvo a un erizo común que deambulaba por la Avenida del Mediterráneo. El operativo se activó gracias a la llamada de un vecino que detectó al animal en la vía pública y alertó a los agentes ante el riesgo inminente de que sufriera un atropello. Tras llegar al lugar, los efectivos policiales recogieron al mamífero de forma segura y lo trasladaron a un espacio natural adecuado para él, completamente alejado del tráfico rodado.
El erizo común es una especie de costumbres nocturnas que habitualmente busca refugio en áreas con vegetación, matorrales, parques y jardines. Su presencia en las calles suele coincidir con sus horas de actividad, ya que salen al anochecer para buscar alimento basado principalmente en insectos, caracoles y lombrices. Cuando perciben peligro, su instinto es enrollarse formando una bola protegida por sus púas, una reacción natural que los hace muy vulnerables frente a los vehículos.
Protección de la biodiversidad en el entorno urbano
La presencia de este tipo de fauna beneficiosa para el ecosistema en las calles de la capital conquense es una situación que requiere de la intervención policial para evitar accidentes. Según consta en los registros de liberaldecastilla.com durante el último año, las autoridades de Cuenca y Guadalajara han tenido que realizar diversas actuaciones similares para proteger a animales silvestres desorientados que acaban adentrándose en el casco urbano. Esta trayectoria de rescates demuestra que la rápida colaboración ciudadana se ha consolidado como un factor determinante para salvaguardar la biodiversidad local y mantener la seguridad vial en ambas provincias.
