El alcalde de Cuenca, Darío Dolz, ha confirmado que la capital conquense se convierte en la sede permanente del Congreso Internacional del Trastorno Específico del Lenguaje y otros Trastornos del Desarrollo (TEL/TDL). El evento, que alcanzará su décima edición el próximo mes de octubre, tendrá como escenario el Museo de Paleontología de Castilla-La Mancha (MUPA). Esta decisión es el resultado directo del trabajo continuado que realiza la delegación conquense de la asociación Atelcu.
El regidor ha mantenido una reunión de trabajo en el Ayuntamiento con la presidenta de Atelcu, Llanos Martínez, y su vicepresidenta, Teresa de Marco. Durante el encuentro, en el que también ha participado la concejala de Servicios Sociales, Estela Soliva, se han perfilado los primeros detalles organizativos de esta cita. Dolz ha subrayado el esfuerzo de la directiva local por mejorar el día a día de los menores afectados y por visibilizar este trastorno ante la sociedad.
Profesionales y familias implicadas
El congreso que acogerá el MUPA en octubre está diseñado como un punto de encuentro técnico y de apoyo mutuo. Los perfiles a los que va dirigido de forma específica incluyen:
Logopedas, psicólogos y psicopedagogos
Maestros y educadores del ámbito formativo
Familias de niños y niñas con TEL/TDL
El objetivo principal de estas jornadas es proporcionar estrategias que favorezcan el aprendizaje y la plena inclusión de los menores afectados. El encuentro busca dotar a las familias de mecanismos para adaptar materiales desde casa y, de forma paralela, concienciar a la comunidad educativa sobre la necesidad urgente de aplicar adaptaciones curriculares específicas dentro de las aulas.
Evolución del proyecto local
Tal y como refleja el archivo reciente de Liberal de Castilla, la designación de Cuenca como sede definitiva marca un hito en la trayectoria institucional de Atelcu. Durante el último año, la asociación ha intensificado su presencia en la provincia y sus reuniones con la administración local, reclamando siempre espacios estables de formación y mayor visibilidad pública para los trastornos del desarrollo.
El paso de albergar ediciones itinerantes a fijar su centro de operaciones en el MUPA consolida a la ciudad no solo como un atractivo museístico, sino como un referente permanente en la divulgación de las necesidades educativas especiales. Este asentamiento definitivo permite a los profesionales y familias del eje Cuenca-Guadalajara contar con un recurso formativo y de actualización científica de primer nivel sin necesidad de depender de convocatorias externas.
