Unas veinte personas, entre las que se encontraban varios menores, tuvieron que ser desalojadas de sus viviendas en la madrugada de este lunes en la calle Segóbriga de la capital conquense, ante el riesgo estructural que presentaba el inmueble. La rápida intervención de la Policía Local y los Bomberos de Cuenca evitó que se produjeran daños personales.

Los hechos se desencadenaron en plena noche, cuando los propios vecinos alertaron a los servicios de emergencia tras escuchar fuertes ruidos y observar con alarma el «hundimiento en un pilar y varios tabiques», según informaron fuentes de la Policía Local.
Inmediatamente, se desplazaron al lugar varias dotaciones de la Policía Local y del Servicio de Bomberos. Tras una primera inspección ocular de los daños, los técnicos decidieron como medida de precaución el desalojo inmediato y completo de todos los residentes del edificio para garantizar su seguridad.
En total, una veintena de personas tuvieron que abandonar sus hogares a toda prisa. La mayoría de los afectados pudieron reubicarse con familiares y amigos. Sin embargo, dos familias, compuestas por un total de seis miembros, necesitaron asistencia para encontrar un lugar donde pasar la noche. Finalmente, fueron realojados de forma temporal en hoteles de la ciudad.
Tras la evacuación, los servicios de emergencia procedieron a precintar el edificio, prohibiendo el acceso hasta que se realice una evaluación técnica exhaustiva de la estructura. «El inmueble permanecerá precintado hasta que los técnicos realicen una inspección exhaustiva y determinen la viabilidad de su uso», confirmaron las autoridades locales. En los próximos días, los expertos deberán determinar el alcance real de los daños y si es posible la rehabilitación del edificio o si, por el contrario, debe declararse en ruina.
Refuerzo estructural
Según informac el Ayuntamiento de Cuenca, hace algo más de un mes se hizo una visita al edificio por parte de técnicos de la Gerencia Muncipal de Urbanismo a petición de la comunidad de propietarios para comprobar el estado del edificio y se les planteó la necesidad de hacer un refuerzo estructural.
La comunidad de vecinos solicitó licencia para llevar a cabo este refuerzo estructural y se les concedió, llevando a cabo dicha comunidad la obra recientemente.
Dado el suceso de ayer los técnicos de la GMU procederán a hacer hoy una visita para ver qué ha sucedido y el estado del inmueble.

