La exposición ‘El agua y los sueños’, de la pintora conquense Icíar Martínez Gil, llega este jueves 18 de junio al Museo de Semana Santa. Inspirada libremente en el ensayo sobre la imaginación de la materia El agua y los sueños, de Gaston Bachelard, en la muestra de homónimo título, la autora explora la naturaleza – a la que considera su musa – de una manera muy personal e íntima.
La muestra, que fortalece la vocación del Museo de ser un espacio abierto, en el que tienen cabida propuestas culturales no relacionadas estrictamente con la Semana Santa, y un dinamizador de la actividad cultural conquense, se podrá visitar en las salas de exposiciones temporales hasta el próximo 26 de julio.
Esta frase del mencionado ensayo: “Es necesario que una causa sentimental, íntima, se convierta en una causa formal para que la obra tenga la variedad del verbo, la vida cambiante de la luz…, la vista las nombra, pero la mano las conoce… Soñamos esas imágenes de la materia, sustancialmente, íntimamente… tienen un peso y tienen un corazón”, es la que guía el espíritu de la exposición.
“El agua la identifico con todo aquello que nos mantiene en la tierra”, explica Icíar, ya que “tanto la tierra como nosotros mismos estamos compuestos de ella y la necesitamos para explicar lo que somos. El agua es lo que nos iguala”, reflexiona. Los sueños, el subconsciente, sin embargo, son “lo que nos hace únicos frente a los demás y lo que nos hace luchar y vivir la vida de una manera diferente”, precisa.
Así, toda la pintura de Icíar se basa “en esa realidad que todos vemos, pero que sentimos de una manera distina por cómo somos. La naturaleza es mi musa, es el motivo principal de todas mis obras. Creo que al hablar de lo que la naturaleza me cuenta, hablo de mí misma”, apunta.
Para la autora, pintar “es expresar con color y formas lo que no puedo expresar con palabras. Es la única manera de expresión, al igual que las demás artes, que no necesita ser explicada sino sentida. Así que no quiero tener la necesidad de explicar cada cuadro, sino que todo el mundo sea capaz de sentir al menos parte de lo que sentí yo al pintarlos”.
Icíar Martínez se ha mostrado muy honrada por exponer en el Museo de Semana Santa, un espacio especial para ella por ser su hermano, Enrique Martínez Gil, el responsable de la nueva configuración arquitectónica del mismo. “Para mí, es un honor exponer en el Museo de la Semana Santa. Para mi ciudad, Cuenca, la Semana Santa es un referente de tradición, devoción y de expresión, por lo que estar aquí es un inmenso orgullo. Estoy tremendamente agradecida”, ha declarado.
Hija de la también pintora Carmen Gil, Icíar comenzó a pintar en el año 2010 con la intención de seguir los pasos de su madre. Fue su padre, Enrique Martínez, quien “me apuntó a clases con Miguel Ángel Moset y con la Asociación ‘Amigos pintores de Cuenca’. Miguel ha sido siempre un referente y de él he aprendido una forma diferente de ver y sentir la pintura, la naturaleza y la vida”, expresa la artista.
Tras el fallecimiento de Miguel Ángel Moset en 2020, Icíar pasa a formarse con Ramón Freire, a quien conoció entonces. Él “cogió la batuta de ese camino que había comenzado y colaboró en mi enseñanza, ampliando la gama de color y de otras técnicas”.
