La Inspección Móvil de Armas y Explosivos de la Comandancia de la Guardia Civil ha iniciado una ruta por diversos municipios de la provincia de Cuenca. El objetivo principal de este despliegue es acercar los trámites administrativos a los residentes del medio rural, evitando así los riesgos y las molestias que supone el traslado físico de armamento hasta las intervenciones fijas ubicadas en Cuenca capital, Tarancón y Motilla del Palancar.
La subdelegada del Gobierno de España en Cuenca, M.ª Luz Fernández, acompañada por el capitán jefe de la Intervención, Antonio Rozalén, ha visitado hoy el cuartel de Landete para supervisar este servicio. Durante su intervención, Fernández ha destacado el gran volumen de actividad cinegética en la región, recordando que la provincia cuenta con más de 15.850 licencias y un censo que supera las 31.700 armas.
Trámites en la Serranía y próximas paradas
Durante la jornada de hoy en Landete, los agentes han atendido a una docena de ciudadanos procedentes de la comarca de la Serranía Baja, incluyendo vecinos de Mira, Santo Domingo de Moya y Algarra. En total, se han revistado 26 armas y se ha retirado una para su depósito y posterior destrucción.
Esta oficina móvil permite a los usuarios realizar gestiones esenciales sin salir de su comarca. Entre los servicios habilitados se encuentran la renovación de licencias, la presentación de documentos para el examen de la primera licencia o la entrega de armas para su depósito. El servicio itinerante, que durante el mes de abril ya visitó Priego y Beteta, tiene previsto trasladarse en las próximas semanas a los municipios de Cañete y San Clemente.
Evolución del control de armas en Cuenca
Revisando el archivo de Liberal de Castilla del último año, esta iniciativa de movilidad se suma a los esfuerzos continuos de la Comandancia de Cuenca por modernizar y descentralizar el control de armamento en una provincia marcada por la dispersión geográfica. Durante los últimos meses de 2025, el foco de la Intervención de Armas estuvo centrado en las campañas de destrucción de armamento obsoleto y la regularización de licencias, procesos que habitualmente obligaban a los vecinos de zonas despobladas a recorrer largas distancias por carretera.
La consolidación de esta Inspección Móvil representa un paso adelante en la atención ciudadana. Al trasladar el servicio directamente a las cabeceras de comarca, no solo se incrementa la seguridad al reducir el tránsito de escopetas y rifles por las carreteras conquenses, sino que se facilita la actualización del censo armamentístico en áreas rurales donde la caza es un motor fundamental de la vida local.
