La Policía Local de Cuenca ha informado de un fin de semana de intensa actividad, con un total de 76 avisos gestionados. Entre las intervenciones más destacadas se encuentran dos casos de violencia de género y uno de violencia doméstica, que movilizaron a los agentes y pusieron de manifiesto la persistente lacra de la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar.

Aunque no han trascendido más detalles sobre estos sucesos para proteger la identidad de las víctimas, la activación de los protocolos para atender estos avisos subraya la importancia de la labor policial en la protección de las personas más vulnerables. Estos incidentes se enmarcan en un fin de semana con un notable volumen de trabajo para el cuerpo de seguridad municipal.
El resto de las actuaciones se repartieron entre diversas categorías. Las asistencias a personas que necesitaban ayuda por diversos motivos sumaron un total de 13, mostrando la faceta más social y de auxilio del cuerpo policial. Además, se registraron 8 colaboraciones con otros cuerpos y servicios de urgencia, una cifra que evidencia la necesaria coordinación entre las distintas fuerzas de seguridad y sanitarias para garantizar la protección ciudadana.
Los problemas de convivencia también ocuparon una parte importante de los esfuerzos de la Policía Local, con 11 avisos por ruidos molestos en locales, la vía pública y viviendas particulares. En el ámbito del tráfico, se gestionaron 18 incidencias, de las cuales tres correspondieron a accidentes de circulación con resultado de daños materiales. Finalmente, los agentes tuvieron que intervenir en tres peleas ocurridas tanto en la calle como en el interior de establecimientos de ocio.
Este balance del último fin de semana de julio refleja la diversidad de situaciones a las que se enfrenta diariamente la Policía Local de Cuenca, si bien la atención a los casos de violencia de género y doméstica sigue siendo una de las prioridades y uno de los servicios de mayor sensibilidad y complejidad que afrontan los agentes.

