La Asociación de Empresarios de la Construcción y Afines de Cuenca (APYMEC) ha fijado su hoja de ruta para los próximos meses con la mirada puesta en un problema crítico para el desarrollo de la provincia. Durante la celebración de su última Junta Directiva y Asamblea General, la patronal conquense ha planteado como vía de solución el estudio para regularizar y formar a trabajadores inmigrantes que puedan incorporarse a los tajos locales.
En el encuentro, donde se aprobaron de forma oficial las cuentas del ejercicio 2025 y el presupuesto destinado para 2026, el presidente de la entidad, Rafael Cortés, expuso la situación real de un tejido empresarial que necesita certezas. Además del ámbito puramente laboral, la directiva abordó varios frentes clave para el futuro inmediato de las empresas del sector:
La negociación del convenio colectivo sectorial y la fijación del calendario de trabajo
El análisis de las reuniones con el consejero de Fomento sobre los planes de vivienda
La necesidad urgente de revisar los precios en los procesos de contratación pública
La clasificación de los contratistas para garantizar la viabilidad de los servicios
La asamblea contó además con la intervención directa del alcalde de Cuenca, Darío Dolz. El regidor atendió las preguntas de los empresarios y detalló el cronograma de los próximos proyectos urbanísticos y obras que el Ayuntamiento tiene previsto lanzar en la capital durante los siguientes meses. En un plano más emotivo, la jornada sirvió para que los empresarios rindieran homenaje a Marisa Linuesa, reconociendo su dedicación a APYMEC durante casi cuarenta años.
Contexto y evolución
Este movimiento estratégico de APYMEC hacia la incorporación de mano de obra extranjera responde a un déficit estructural que se ha ido agravando en los últimos meses en toda la provincia. Tal y como ha venido documentando el archivo de Liberal de Castilla, el sector de la construcción conquense lleva tiempo advirtiendo sobre la falta de relevo generacional y la desaparición de oficios tradicionales que amenazan con paralizar las obras.
La insistencia actual en revisar los precios de la contratación pública conecta directamente con las quejas manifestadas por los constructores locales durante el último año debido a la inflación de los materiales. Esta situación llegó a dejar varias licitaciones municipales desiertas en el pasado reciente. Por ello, el diálogo directo mantenido hoy con Darío Dolz supone un paso más en esa exigencia histórica del sector para agilizar la burocracia local y garantizar que la obra pública en la ciudad sea económicamente viable para las empresas conquenses.
