Pedro Miota. Didáctica de un ganadero de bravo en Cuenca
A Pedro Miota, de Las Majadas (Cuenca), diez años ya de ganadero de bravo, la afición le viene de familia. Parte de su ganadería la tiene en una finca llamada La Osilla, poco más allá del puente Palmero, de 1.300 hectáreas, dividida en lotes para un mejor control de lar reses. En ese hábitat, Pedro desgrana didáctica cuando habla del ganado bravo centrándola en tres actitudes: cariño, caricias y sensibilidad.
¿Su frase?, «expresarte en el campo criando a un toro de lidia es lo más grande que hay»
