La Policía Local de Cuenca desplegó durante la mañana de ayer un dispositivo de control en las vías de la capital centrado en la revisión de documentación y en la fiscalización de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP). El operativo se saldó con un total de doce denuncias en unas pocas horas y reveló un dato preocupante sobre los hábitos de seguridad al volante de los conquenses.
De las doce sanciones interpuestas por los agentes, la gran mayoría no estuvo relacionada con papeles caducados, sino con la seguridad vial más básica. Diez conductores fueron multados por circular por la ciudad sin hacer uso del cinturón de seguridad. Las dos denuncias restantes se tramitaron por presentar irregularidades en la documentación obligatoria del vehículo.
Desde la jefatura municipal han aprovechado este balance para insistir en que el uso del cinturón no es una opción del conductor. Los agentes recuerdan que este dispositivo salva vidas de forma directa y reduce drásticamente la gravedad de las lesiones cuando se produce un impacto en la vía urbana.
El dispositivo policial también sirvió para vigilar el cumplimiento de la normativa entre los usuarios de patinetes eléctricos. La policía recuerda que los propietarios de estos vehículos de movilidad personal deben cumplir tres condiciones innegociables para circular por la ciudad:
Estar inscritos en la base de datos de la DGT.
Llevar colocada y visible la etiqueta identificativa a modo de matrícula.
Contar con una póliza de seguro obligatorio.
Evolución de la vigilancia
La inclusión específica de los patinetes en los controles rutinarios de tráfico no es un hecho aislado. Como hemos venido informando en Liberal de Castilla durante el último año, las autoridades municipales han endurecido la vigilancia sobre los VMP a medida que su presencia se multiplicaba en las calles de Cuenca. Esta presión responde a la necesidad de adaptar la movilidad local a las exigencias de la Dirección General de Tráfico, que busca erradicar la circulación de patinetes sin certificar y proteger los espacios peatonales.
Por otro lado, el alto volumen de sanciones por no usar el cinturón de seguridad enlaza directamente con las campañas preventivas que la Policía Local ha ido ejecutando en los últimos meses. A pesar del endurecimiento de las normas y de los controles en los distintos barrios de la ciudad, los datos de ayer demuestran que una parte de los conductores sigue descuidando el gesto más fundamental de protección al arrancar el motor.
