El Gobierno de Castilla-La Mancha ha concedido ayudas de 5.000 euros a los ayuntamientos de Minglanilla y Tarancón, en la provincia de Cuenca, así como a Marchamalo y Uceda, en Guadalajara, para poner en marcha sus respectivos presupuestos participativos. Con estos fondos, los vecinos de estos cuatro municipios tendrán capacidad directa para proponer, debatir y establecer las prioridades de inversión en sus localidades de cara al próximo año.
Los consistorios utilizarán esta inyección económica para sufragar gastos de consultoría, implementar herramientas digitales y realizar acciones de difusión vecinal. Todo el proceso de deliberación ciudadana se ejecutará durante este segundo semestre de 2026. A nivel autonómico, la convocatoria reparte un total de 40.000 euros entre ocho ayuntamientos de la región a través de la Oficina de Transparencia, Integridad y Participación de la Junta.

Tal y como se ha documentado en las páginas de Liberal de Castilla durante el último año, la llegada de los presupuestos participativos a estos municipios da continuidad a una estrategia autonómica que cumple ahora su cuarto año consecutivo. El seguimiento histórico de este medio refleja cómo diferentes localidades castellanomanchegas han ido adoptando estas herramientas para involucrar a sus habitantes en las cuentas públicas, pasando de ser una iniciativa experimental a un modelo consolidado.
Esta trayectoria territorial explica el crecimiento exponencial de las plataformas telemáticas asociadas, como el Portal de Participación autonómico, que experimentó un punto de inflexión durante 2025 al sumar más de 18.500 usuarios activos y cerca de 16.900 aportaciones en todo el territorio. La incorporación formal de Tarancón, Minglanilla, Marchamalo y Uceda a estas políticas de gobierno abierto asegura ahora la expansión y el asentamiento de esta cultura participativa en las provincias de Cuenca y Guadalajara.
