El municipio conquense de Villalba del Rey ha dado por concluidas las obras de modernización de sus infraestructuras hidráulicas, un proyecto que ha supuesto una inversión de más de un millón de euros. La actuación, impulsada por el Gobierno de Castilla-La Mancha a través de la Dirección General del Agua y el Gobierno de España, busca optimizar el abastecimiento, renovar el saneamiento y monitorizar de forma precisa el consumo en la localidad.
La delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, ha visitado la zona este martes junto al alcalde del municipio, Antonio Luengo, y el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, José Ignacio Benito. Durante el recorrido, los representantes institucionales han revisado el resultado de unos trabajos orientados a mejorar la eficiencia del servicio municipal y garantizar un uso responsable del recurso hídrico.
Detalles de la modernización hidráulica
El grueso de la inversión se ha destinado a la sustitución de canalizaciones obsoletas y a la digitalización del sistema de consumo de los vecinos. En concreto, los trabajos ejecutados se dividen en las siguientes mejoras:
Sustitución de 850 metros de tubería en la red de saneamiento.
Instalación de 555 metros de nuevas canalizaciones para el abastecimiento.
Implantación de 1.250 contadores inteligentes para detectar posibles averías e incidencias en tiempo real.
Adecuación de 120 metros del cauce del Barranco de la Veguilla en su tramo soterrado para mejorar el funcionamiento hidráulico urbano.
Estos fondos específicos pertenecen a una partida global de 40 millones de euros acordada entre la administración autonómica y el Ministerio para la Transición Ecológica. En la provincia de Cuenca, esta inyección económica beneficia a once localidades: Albendea, Alcohujate, Buendía, Canalejas del Arroyo, Cañaveruelas, Castejón, Huete, San Pedro Palmiches, Valle de Altomira, Villar del Infantado y el propio Villalba del Rey.
La compensación histórica a los pueblos ribereños
Tal y como se ha documentado en las páginas de Liberal de Castilla durante el último año, la ejecución de estos 40 millones de euros responde a un convenio vital para el desarrollo socioeconómico de los municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía. A lo largo de los últimos meses, hemos visto cómo localidades vecinas han ido licitando y estrenando estas obras, que nacen con el objetivo de saldar una deuda histórica con los pueblos afectados por los embalses de cabecera y el trasvase Tajo-Segura.
La materialización de estos proyectos supone un punto de inflexión para una comarca que durante décadas ha reclamado inversiones compensatorias por ceder sus recursos hídricos. La modernización de las redes no solo soluciona los problemas de fugas y abastecimiento que muchos de estos pueblos sufren especialmente en verano, cuando su población se multiplica, sino que se plantea como una herramienta directa para combatir la despoblación asegurando servicios públicos de calidad.
