El Gobierno regional está poniendo en marcha esta semana el nuevo sistema de gestión bibliotecaria, que ha supuesto una inversión de más de 670.000 euros y que llegará al conjunto de la Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha.
Así lo ha dicho el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, durante la inauguración de la biblioteca del barrio conquense de Fuente del Oro, donde ha estado acompañado por el alcalde de Cuenca, Darío Dolz; la delegada de la Junta en Cuenca, María Ángeles López; la concejala y diputada provincial de Cultura, María Ángeles Martínez; y el delegado provincial, Gustavo Martínez; además de miembros del equipo directivo del CEIP ‘Fuente del Oro’ y de la asociación de vecinos del barrio, entre otros.
Amador Pastor ha explicado este cambio, que “supone adaptar nuestros sistemas a la actualidad y para ello hemos llevado a cabo la formación telemática en el nuevo sistema del personal técnico de nuestras bibliotecas públicas, más de 750 profesionales”.
Estos cuentan con acceso a una plataforma online con todos los contenidos necesarios para formarse en la nueva aplicación, siendo de acceso continuado y sin restricciones para que pueda consultarse permanentemente.
Por otra parte, antes de su definitiva puesta en marcha se habilitó también, a final de año, un entorno de pruebas en pre-producción, para que el personal técnico de las bibliotecas públicas pudiese acceder a la aplicación para familiarizarse con este nuevo software.
Este sistema de gestión bibliotecaria da soporte integral a las 468 bibliotecas de la Red de Bibliotecas Públicas de la región y a los ocho bibliobuses.
Amador Pastor se ha referido al incremento en el presupuesto de bibliotecas desde la llegada al Gobierno de Emiliano García-Page, que ha crecido en un 37 por ciento. En este punto se ha referido a un dato significativo, como son los más de 1.000 clubes de lectura con los que cuenta Castilla-La Mancha, 300 más que en el año 2015.
La biblioteca del barrio de Fuente del Oro ha contado con un presupuesto de más de 340.000 euros para su puesta en funcionamiento y fue un compromiso del Gobierno de García-Page con la ciudad de Cuenca después de que fuera paralizada en el año 2011.